Icono tratamiento González Conde - Clínica Bucodental en Coruña

Endodoncia

La endodoncia, más conocido como “matar el nervio del diente”, consiste en hacer un orificio en la corona del diente. A través de él, por medio de unos instrumentos especiales denominados limas, extirpamos el paquete vásculo-nervioso del interior del diente, ya que, cuando está afectado, es el responsable del dolor.

Cada diente tiene en su interior un número diferente de nervios o conductos. De ahí que una endodoncia pueda realizarse de uno, dos, tres, cuatro o, a veces, incluso más conductos. Muchas veces el diente endodonciado queda más débil que el resto. Por ello, es necesario ponerle un refuerzo o poste en la raíz para darle mayor consistencia y hacer que el empaste tenga más soporte. Todo diente endodonciado deberá ser posteriormente empastado y en ocasiones restaurado con una corona.

La gran mayoría de las endodoncias se llevan a cabo por caries extensas que alcanzan el nervio del diente y producen un fuerte dolor. Hay veces que una caries grande puede solucionarse con un empaste, pero si con el paso del tiempo empieza a molestar el diente hará falta endodonciarlo. En otras ocasiones se realizan endodoncias en dientes con afectación pulpar crónica. Es decir, dientes en los que el nervio ya se ha perdido por una infección pero que no duelen. En estos casos, a veces se produce una fístula o pequeño bulto que sale de vez en cuando a unos 10 milímetros por encima de la corona del diente afectado. Sólo se resolverá haciendo la endodoncia del diente.

Normalmente el tratamiento de un diente que necesita ser endodonciado lo realizamos en dos sesiones. En la primera limpiamos el nervio y lo sellamos, y en la segunda reconstruimos el diente.

Endodoncia González Conde

Ten cuidado cuando....

Notes dolor al masticar o con los cambios de temperatura.

Recuerda!

Si te revisas y detectas tus caries a tiempo, las endodoncias pueden evitarse muchas veces.

¡Te llamamos!

Solicita tu cita ahora